














Tres cosas deciden, en este orden: cuántas necesitas, qué tela funciona mejor con tu casa y con qué pata combina tu mesa. El resto depende de tu estilo.
El número sale de la mesa en realidad, no de la silla: una mesa de 1.20 a 1.40 m funciona para cuatro personas; de 1.60 a 1.80 m, seis; de 2.00 m en adelante, ocho. Si usas una banca de un lado, cuéntala como dos lugares y compra las sillas restantes. Deja 60 cm de ancho por comensal para que nadie choque codos.
Poliéster — la más resistente al roce y a las manchas. Es la que recomendamos si en la casa hay niños, mascotas o se come todos los días en esa mesa.
Bouclé — textura rizada que suaviza un comedor de líneas duras y esconde bien el uso. Pide aspirado más seguido.
Terciopelo — el acabado más elevado, cambia el tono de un comedor entero. Va mejor en una mesa que se usa para recibir que en la del diario.
Metal negro para maderas oscuras y para comedores con estructura visible; dorado para mármol y maderas claras. Modelos como Toronto, Escocia, Berlín, Matera, Sicilia, Córdoba y Palma existen en las dos versiones, así que puedes elegir la pata a los colores que ya tienes en tu espacio.
La silla con descansabrazos se ve mejor en las cabeceras y da una estancia más larga; la de respaldo limpio entra debajo de la mesa y rinde más en un comedor de paso. Muchos comedores mezclan las dos: dos con brazo en las puntas y el resto sin brazo.
Elige primero la mesa de comedor y luego las sillas. Si tu barra o desayunador también pide asiento, los bancos altos son otra altura: asiento a 70-75 cm en lugar de los 45 cm de una silla de comedor.
El poliéster: es el más resistente al roce y a las manchas. El bouclé aporta textura y el terciopelo es el acabado más vestido, pero los dos piden más cuidado en una casa con niños o mascotas.
Las que indique su capacidad real: una mesa de 1.20 a 1.40 m sienta 4; de 1.60 a 1.80 m, 6; de 2.00 m en adelante, 8. Si usas banca de un lado, cuéntala como dos lugares.
Llegan desarmadas con instrucciones, piezas y herramienta incluidas. El armado es sencillo: son cuatro tornillos por silla. También hay servicio de armado opcional con costo por pieza.
Sí. Hay selección en piso en los showrooms de Ciudad de México (Polanco y Moliere) y Querétaro. La exhibición rota, así que conviene confirmar por WhatsApp que el modelo está antes de ir.
Sí, y funciona bien si mantienes una constante: la misma pata, la misma tela o el mismo tono. Lo más común es mezclar dos sillas con descansabrazos en las cabeceras y el resto sin brazo.