














Seis lugares piden 60 cm de ancho por persona: dos por lado largo más las dos cabeceras en 1.60 m, o tres por lado sin cabeceras en 1.80 m. Por debajo de 1.60 m los codos chocan y la mesa se usa como si fuera de cuatro.
Si tu comedor admite 1.80 m, tómalos: los 20 cm extra son la diferencia entre seis lugares cómodos y seis lugares apretados, y cuestan lo mismo en circulación.
Una redonda para seis necesita 1.40 a 1.50 m de diámetro y ocupa más ancho útil que una rectangular del mismo número de lugares. Vale la pena solo si el cuarto es cuadrado y la mesa va al centro; contra un muro, siempre rectangular.
La madera es el material más buscado y el más noble para el uso diario: se raya, sí, pero envejece bien. Nogal y natural para comedores cálidos, negro para contrastar con pata dorada. El mármol y la piedra son la cubierta más vestida y la más fácil de limpiar de una salpicadura, pero pesan más: decide su lugar antes de que llegue.
Deja 75 cm entre el borde y el muro —90 cm si es paso a la cocina—. Completa con seis sillas para comedor, o con cuatro sillas y una banca del lado del muro. Si tu espacio da para más, mira las mesas para 8; si es más chico, las de 4.
De 1.60 a 1.80 m. En 1.60 m van dos personas por lado largo más las dos cabeceras; en 1.80 m caben tres por lado. Cuenta 60 cm de ancho por comensal.
Sí, de 1.40 a 1.50 m de diámetro. Ocupa más ancho útil que una rectangular de los mismos lugares, así que conviene solo si el cuarto es cuadrado y la mesa va al centro.
La madera es más noble para el uso diario y envejece bien aunque se raye. El mármol es más vestido y se limpia mejor de una salpicadura, pero pesa bastante más.
75 cm entre el borde de la mesa y el muro para poder sentarse y pasar. Si el comedor es zona de paso hacia la cocina, sube a 90 cm.
Sí, del lado que va contra el muro: gana un lugar y se guarda bajo la mesa. Lo más común es banca de un lado y sillas del otro más las cabeceras.